El movimiento citadino no distrae a los artistas plásticos que
participan en el Festival de Artes al Aire Libre. Ellos prefieren
el sonido tranquilo del río, junto al Malecón 2000.
Es el tercer día y el entusiasmo es contagiante. Muchos se preocupan
por plasmar sus perspectivas e ideas ante la realidad de la ciudad.
Cecilia Vite Sánchez participa con una técnica en la que utiliza
líquido corrector, para reflejar su interés en la naturaleza y su
inquietud porque se prevenga la tala de árboles.
Lenín Mera, uno de los ganadores del Salón de Octubre, ha entrado
al certamen con una tendencia alternativa, utilizando acrílico en
bailejos retocados con cemento. “Quiero rendir un homenaje a quienes
levantan la ciudad; hay que reconocer la gran labor que realizan
los obreros”, dice.
Amadeus Martínez Marín, de 11 años, con sus pequeñas pero diestras
manos trabaja en su obra con arcilla.
Cicatrizar heridas pretende Pedro Gavilánez con su obra. Él utiliza
sangre de drago. “Con este elemento pinto imágenes que han dejado
huellas al país”, asegura.
Cerca, con trozos de corteza de árbol, Geamy Arias Mite pone su
atención en los niños que viven en la penitenciaria del Litoral.
Así como ellos, el resto de artistas estará elaborando sus obras
en el Malecón 2000 hasta el 14 de este mes.