El manejo del Consejo Administrativo de la Legislatura (CAL) genera
dudas entre los diputados. Ellos no conocen sobre las resolucisiones
que se toman en su interior, pese a ser el órgano de decisión administrativa
del Congreso.
El secretismo con el que se manejan las reuniones de este organismo
es casi total, al punto que las actas de sus sesiones son casi inaccesibles.
Según la Ley Orgánica del Congreso, el Consejo es el máximo órgano
de administración del Parlamento. Le corresponde organizar los servicios
administrativos y financieros, nombrar o remover a los empleados,
elaborar el orden del día de las sesiones, dictar reglamentos internos
para el funcionamiento de las diferentes dependencias, y elaborar
y aprobar el presupuesto del Parlamento.
El CAL está presidido por el titular del Legislativo, Wilfrido
Lucero; lo integran, además, los dos vicepresidentes, Cynthia Viteri
(PSC) y Jorge Guamán (PK), y los diputados Carmen Ocampo (PSC),
Magdalena Chauvet (ID), Julio González (PK) y Soledad Aguirre (DP).
Los partidos que integran el CAL han sido aliados políticos los
últimos meses; sin embargo, en el Consejo no tienen los mismos intereses.
Las decisiones se toman en muchos casos de acuerdo con la inclinación
de la vocal de la DP. Aunque es solo un voto, suele determinar las
decisiones.
Sus integrantes defienden las decisiones que ha tomado el CAL,
entre ellas ciertas contrataciones, nombramientos, adquisiciones
e incrementos de sueldos de los empleados legislativos. Al respecto,
los dos representantes de Pachakutik deslindan su responsabilidad
y protestan por la forma como se maneja el organismo.
En la última sesión los dos diputados protestaron y pidieron que
se fijen días específicos para las reuniones y una sesión en la
que se resuelvan todos los temas pendientes.