Dos nuevas acusaciones en contra del ex contralor general del Estado,
Alfredo Corral Borrero, se ventilaron ayer en el Comité Calificador,
en dos audiencias públicas.
Los cuatro vocales del Comité se instalaron a las 09:00 para escuchar
la impugnación que el capitán (r) Marco Antonio Pérez presentó en
contra de Corral Borrero. Mientras la audiencia transcurría y aunque
al parecer no tenía nada que ver con el asunto, la ex gerenta de
la AGD, Wilma Salgado, se presentó en el salón con tres cajas de
su libro “La Casa del Jabonero” en la que da su versión de los sucesos
de la AGD. Salgado entregó su libro a todos quienes quisieron recibirlo
y luego se sentó a presenciar la audiencia.
Corral volvió a sentarse en el banquillo de los acusados para defenderse
de la impugnación de Pérez. Según el impugnante, hubo irregularidades
en la Corporación Aduanera, que consistieron en la desaduanización
de 65 contenedores en el puerto de Guayaquil. Sobre el caso la Contraloría
hizo una investigación a través de Jorge Torcelier, auditor que
fue sindicado también en el caso del Cura Flores.
Según Pérez, Corral conocía de las irregularidades y no hizo nada
para solucionarlas. Por su parte, el impugnado se defendió argumentando
que la responsabilidad no era suya, sino del auditor Trocelier y
de otros subalternos en la Contraloría del Estado. Tras escuchar
a las dos partes, los miembros del Comité se retiraron a deliberar
pasadas las 10:30. Hasta las 11:20 no se pronunciaba.
En una resolución leída por el secretario del Comité, Wilfrido
Enríquez, se declaró que había dos votos a favor y dos en contra
de la aceptación de la impugnación, y que esto significa que no
había mayoría. Como el Comité no tiene un voto dirimente, se limitó
a declarar que “no podía resolver” la situación de Corral Borrero
en este caso.
Ante la inquietud de las veedurías sobre si esto significaba que
Corral se mantenía en el proceso y la impugnación era desechada,
el presidente del organismo, Carlos Estarellas, dijo que no se ha
desechado la impugnación, sino que solamente ha quedado pendiente
de resolución. La figura no está prevista en ninguna norma del Comité,
ya que el instructivo de impugnaciones dice que estas deberán ser
resueltas en las audiencias.
Tras esta audiencia se inició otra, en la que el impugnador fue
Juan Francisco Morales. Morales lo acusó de haber recibido regalos,
viajes y prebendas para él y su esposa, mientras fue contralor.
Para ello se debió leer en parte un extenso documento que Morales
había enviado ya a la Comisión de Fiscalización del Congreso y la
Comisión Anticorrupción. Esto permitió a Corral argumentar que los
documentos no estaban dirigidos ni escritos para el Comité, mientras
destacó errores en la notarización de los papeles. Los vocales se
retiraron a deliberar a las 14:00. y dos horas después anunciaron
que con tres votos contra uno se decidió desechar también esta impugnación
contra el ex contralor. Quien estuvo en contra fue la vocal Ketty
Romoleroux.
Entre tanto, las impugnaciones fueron en total 86, de las que se
han desechado 6, resuelto 4, y está pendiente una. Las 75 restantes
deberán ser resueltas en los próximos 15 días.