La canciller alemana, Angela Merkel; el ex presidente soviético Mijail Gorbachov y el ex-secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger protagonizaron ayer la inauguración del museo de historia interalemana y la Guerra Fría junto al puente de Glienicke, en el sur de Berlín.
El nuevo museo en la Villa Schöningen se encuentra situado en la localidad de Potsdam, que limita con Berlín y junto al puente que durante la Guerra Fría fue utilizado por los dos bloques para el intercambio de espías mientras estaba totalmente cerrado al tráfico normal.
“Este puente fue una separación y una unión, es un símbolo de la historia interalemana”, dijo la canciller al inaugurar el nuevo museo un día antes de los actos conmemorativos por el 20° aniversario de la caída del Muro de Berlín.
Angela Merkel animó a todos los alemanes a ser valerosos y a seguir el ejemplo de los ciudadanos germanos orientales, que “fueron valientes al levantarse contra la dictadura comunista” y protagonizar la revolución pacífica que condujo a la caída del Muro de Berlín y la reunificación del país.
Ante unos 500 invitados al acto, el antiguo jefe de la diplomacia estadounidense y Premio Nobel de la Paz Henry Kissinger recordó los sucesos de hace 20 años y lo inesperados que resultaron para los políticos de todo el mundo.
Mientras, con el derribo de una cadena de gigantescas piezas de dominó que simbolizará la caída del muro de Berlín culmina hoy la serie de actos programados por el vigésimo aniversario de ese acontecimiento que supuso el fin de la división de Alemania y Europa.