Luciendo una camiseta roja, calentador negro y gorra, Carlos Santana Anchundia, (alias) “Tierrita”, implicado en el asesinato de Sonia Jaramillo y su hija Claudia Poppe, cambia ahora radicalmente la confesión que hizo sobre el crimen y se declara inocente.
Junto con Jorge Eduardo Álvarez Conforme (a) ‘Nayder’, también implicado en el caso, arribaron en la mañana de ayer a la Penitenciaría del Litoral, tras permanecer varias semanas en los calabozos de la Policía Judicial de Guayas (PJG). En el reclusorio fue recibido por presos y guías penitenciarias con un “¡bienvenidos!”.
A pesar de tener 24 años, ‘Tierrita’ parece de más edad. De baja estatura, sonrisa amplia y mirada calculadora, no niega haber comenzado su carrera delictiva desde los 13 años, edad en que también empezó a fumar marihuana y consumir fármacos para dormir.
Aunque, inicialmente confesó haber asesinado a Claudia y su madre Sonia, ahora niega haber entrado a la casa de las víctimas para robar, y menos haberlas matado, algo que “no es característico de él”, según indicó en una entrevista al fraterno diario Extra.
“A mí me buscaron porque yo soy un delincuente que me trepo a las casas... (pero) si yo hubiera cometido este doble crimen, me hubiera ido lejos. Me identifico como un pequeño ladrón, no como un criminal”, aseguró.
Según comentó, en el barrio Chemisse dejó enemigos, por lo que sospecha que alguien lo involucró en el presente caso.
Santana dice estar preocupado por lo que está pasando, pues, afirma que en un principio se declaró culpable “por la presión que tuvo de parte de unos agentes que lo amenazaron con llevarlo al Salado para torturarlo. Mostró huellas borrosas en codos y manos por el maltrato que supuestamente recibió en la PJG. “Tengo una costilla abollada”, aseguró.
No niega que tiene cinco antecedentes penales por entrar a casas y robar, y que en enero de este año salió libre luego de ser involucrado en uno de esos delitos. Pero, que tras recuperar la libertad logró conseguir un trabajo con una fabricante de rejillas de aluminio, las cuales entregaba a ferreterías.
Recuerda que en su barrio se vertían comentarios de que lo andaban buscando por la muerte de dos personas, pero no se imaginó que era verdad.
“¿Dónde están mis huellas?, ¡que me digan dónde están, para que digan que soy el asesino!”, exclamó, mientras esperaba por uno de los pasillos de la Penitenciaría para que le asignen una celda.
Asegura que lo que hizo en la reconstrucción de los hechos, porque lo obligaron, de lo contrario sería llevado en la madrugada al Salado. Según explica, no es capaz de meterse a robar en ese edificio porque hay mucha seguridad, y lo hubieran matado.
Respecto al arete de una de las víctimas que encontraron en su casa, afirmó que “jamás se hubiera llevado una cosa que no tiene valor y en este caso comprometedora”. “Parece extraño que a los nueve días se diga que encontraron un arete”, comentó, al agregar que el pasado martes pretendían llevarlo al Salado por negar que conocía al enamorado de Claudia.
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Las constantes apariciones en los medios del comunicación del fiscal Jorge Blum, respecto a las investigaciones que se realizan para aclarar el crimen de Claudia Poppe y su madre Sonia Jaramillo, le significó un llamado de atención.
Según trascendió ayer, el fiscal distrital de Guayas, Antonio Gagliardo, le prohibió a Blum hablar con la prensa sobre el caso, ya que él será el portavoz de las investigaciones.
Para hoy, la Fiscalía tiene previsto continuar con la recepción de versiones de familiares y allegados de las víctimas, así como de los involucrados en el caso. A las 09:00 está citado el médico forense de la Policía, Juan Montenegro, quien realizó las autopsias de madre e hija.
Seguidamente, se espera a Max Poppe, hermano paterno de Claudia; y su enamorado, Jorge González. (PVC) |
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Carlos Junior Santana Anchundia (alias) ‘Tierrita’, y Eduardo Álvarez Conforme (alias) ‘Nayder’, principales sospechosos de los asesinatos de Sonia Jaramillo y su hija Claudia Poppe, sufren del síndrome de Ganser (trastorno mental infrecuente) y desorden de personalidad antisocial.
Ese fue el diagnóstico al que llegó el psiquiatra José Rodríguez Calle, perito de la Fiscalía, tras el examen psicosomático que realizó en la mañana del lunes a los procesados, en la Policía Judicial de Guayas. El resultado de la prueba fue recogido en un informe que el profesional entregó ayer al fiscal Jorge Blum, como parte de las investigaciones que se realizan para esclarecer el caso.
En el documento, Rodríguez señala que el pronóstico de ‘Tierrita’ es reservado, pues padece de un desorden de personalidad antisocial o síndrome de Ganser. Sin embargo, en el examen psiquiátrico dice que tanto él como ‘Nayder’ son competentes para rendir testimonio.
Durante el análisis de la personalidad psiquiátrica, los aprehendidos aseguraron que fueron torturados por la Policía para inculparse del doble crimen, ocurrido el pasado 14 de septiembre.
‘Tierrita’ admitió que ingresa a casas escalando cuando encuentra ventanas abiertas, pero que en este caso no entró al departamento de las víctimas, ubicado en Lomas de Urdesa, porque estaba con su esposa.
Afirmó, además, que fue torturado y que constantemente es maltratado por la Policía para que mantenga su declaración. Según dijo, lo encerraron ocho horas en la morgue de la institución para que declare.
Durante el examen físico, el médico detectó múltiples cicatrices en el cuero cabelludo y detalló que ‘Tierrita’ se queja de constantes dolores, causados por el maltrato policial.
El psiquiatra recalcó en su informe que Santana asevera que las huellas dactilares encontradas en la escena del doble crimen no son suyas. “De ser este el caso, se requeriría determinar la compatibilidad de dichas huellas para ubicarlo en la escena del delito”, recomendó. Lo que hasta ahora no se puede realizar, por cuanto Criminalística aún no entrega el informe de los indicios encontrados en el departamento.
Mientras, ‘Nayder’ ratificó que no participó de los asesinatos de madre e hija. El acusado exhibió lesiones en la región lumbar y oído derecho por golpe -según dijo- de un policía.
El perito fiscal culminó su informe manifestando que “toda persona al ser detenida por acusaciones de esta naturaleza niega lo dicho”.
El fiscal Blum corroboró lo expresado por Rodríguez. Adujo que mentir no libera a los sospechosos de la supuesta participación en los hechos que se les imputa. “La acusación siempre se basa en otros elementos”, indicó.
El general Wilson Alulema, jefe del IV Distrito de la Policía, desestimó lo dicho por los detenidos al psiquiatra.
Consideró que retractarse de su primera declaración “es un modo de defensa que los mismos abogados aconsejan... (le dicen) retráctate. Es una táctica de defensa, pero que no tiene ninguna validez que se retracten”. Añadió que el caso Poppe se caracteriza por las múltiples pruebas que hasta ahora existen dentro del proceso que se sigue a los acusados. (FOL) |